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  • alfredolopezj

Un exquisito tucán en la muñeca

Con una miniatura esmaltada del ave tropical en su esfera, Hermès lanza un nuevo reloj. Una pieza que suma hilos de seda, tecnología y pasión artesana.


El color que irradia el mundo silvestre es el nuevo protagonista de estos tiempos para la maison francesa. En esta nueva aventura relojera, la gran referencia es el sobrio modelo Arceau, creado en 1978 por Henri d’Origny. Esta vez, la caja redonda de asas asimétricas y con forma de estribos se engalana con diamantes y enmarca en su esfera un tucán de vivos colores.



La ilustradora británica Katie Scott, fiel admiradora de la flora y la fauna, dibujó en 2020 esta colorida ave tropical de enorme pico para el pañuelo Toucans de Paradis. Un paso más en su trabajo caracterizado por láminas botánicas y de animales. Para esta ocasión creó una especie fantástica de plumajes decorativos, una representación exótica, entre fantasía y naturalismo, que aporta una nueva dimensión artística al reloj Arceau.

La esfera integra dos oficios muy decorativos y que exigen una gran meticulosidad: la combinación de ambas técnicas se ha perfeccionado a lo largo de cinco años para conseguir que la intensidad del esmalte en miniatura realce el brillo de los hilos de seda de colores. Esta técnica, única y exclusiva de Hermès, encontró su fuente de inspiración en Japón, en un telar de tejidos para kimono. El ave amazónica, escogida por su atractivo aspecto, está formada con 500 hilos ensamblados de uno en uno. Para que cobre vida necesita una semana completa de trabajo artesano.

Con un pincel muy fino, el artesano deposita polvos de vidrio mezclados con aceites naturales que se aplican en capas sucesivas, cada una con su tiempo de horneado y secado. Alrededor de las zonas esmaltadas se graban espacios destinados a albergar los hilos de seda. Para conseguir los juegos de luz, cada hilo se coloca y se fija con meticulosidad exquisita, con objeto de obtener una trama perfecta de reflejos brillantes.

Esta esfera única, enmarcada con 82 diamantes, se aloja en una caja de oro blanco de 38 mm de diámetro. En su interior palpita un movimiento de manufactura Hermès H1912 de cuerda automática. La correa de becerro azul Zanzíbar, confeccionada en los talleres de Hermès Horloger, realza el colorido de este reloj exclusivo, en edición limitada y numerada de 24 ejemplares.

Hermès crea objetos. Las manos de los artesanos dan forma a esos objetos para que se conviertan en cómplices de quienes los usan. Prácticos y funcionales, son el resultado de un savoir-faire exigente y poseen la levedad de lo inesperado. Convierten lo cotidiano en un patio de recreo, y cada instante en un momento privilegiado.

En Hermès el tiempo también adquiere la cualidad de objeto. Más que medir, secuenciar o controlar, la maison busca otro tiempo: un tiempo destinado a despertar las emociones, a abrir paréntesis, a crear espacios de fantasía y esparcimiento.





FICHA TÉCNICA

Edición numerada y limitada de 24 ejemplares

Movimiento de Manufactura Hermès H1912 Mecánico de cuerda automática, fabricado en Suiza Diámetro: 23,30 mm Grosor: 3,9 mm Reserva de marcha: 50 horas Frecuencia: 28.800 alternancias por hora (4 Hz) Funciones: Horas, minutos Decoración: Platina con acabado perlado y acaracolado, puentes y masa oscilante satinados y adornados con la inicial H Masa oscilante rodiada

CAJA

Forma / dimensiones: Redonda, 38 mm de diámetro Material: Oro blanco, bisel con 82 diamantes engastados Cristal: Cristal y fondo de zafiro antirreflejos Estanqueidad: 3 bar

ESFERA

Esmalte miniatura e hilos de seda sobre base de oro gris

CORREA

Becerro azul Zanzíbar

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